La asociación TelComp de proveedores competitivos de telecomunicaciones interpuso una acción de seguridad colectiva. El tribunal dictó una medida cautelar para paralizar la subasta del espectro de 700MHz programada por Anatel. La subasta incluye las subbandas 708‑718MHz y 763‑773MHz. Este espectro es un recurso fundamental para el refuerzo de la red 4G y la cobertura amplia de 5G, además constituye la base física de todos los servicios móviles: SMS A2P, voz móvil e IoT, por lo que influirá a largo plazo en la estructura competitiva del mercado brasileño de telecomunicaciones.
El argumento principal de TelComp es que el pliego de la subasta contiene cláusulas anticompetitivas. Los requisitos de la primera ronda limitan el espacio de participación de los operadores pequeños y medianos y benefician a determinados operadores regionales. Se esperaba que la subasta generara inversiones por 2000 millones de reales para mejorar la cobertura móvil en zonas remotas y carreteras federales. Ocho operadores, entre ellos Vivo, Claro, TIM y Brisanet, se habían inscrito. Las ofertas presentadas fueron selladas por el regulador. La reanudación depende totalmente de las sentencias judiciales posteriores.
Anatel manifestó que agotará todas las vías legales para revocar la medida cautelar. El espectro determina la capacidad de expansión de red de los operadores. El retraso ralentiza el desarrollo de los agregadores mayoristas que dependen de nuevo espectro. El caso demuestra que TelComp, entidad representante de las empresas menores, recurre habitualmente a la vía judicial para impugnar cláusulas anticompetitivas en subastas y reglas mayoristas de Anatel, siguiendo la misma línea de defensa utilizada en la resolución PGMC.
