Las reglas de T‑Mobile sobre categorías de mensajes prohibidos, multas graduadas por infracción, gestión de tráfico y aprobación de negocios especiales para servicios SMS A2P de Estados Unidos y Canadá son aplicables a códigos cortos, números 10DLC y números gratuitos. Las empresas que operan servicios SMS deben evitar escenarios prohibidos; de lo contrario se exponen a multas, limitación de tráfico o revocación permanente de los permisos de marca.
Están prohibidos los mensajes de préstamos financieros de alto riesgo, generación de leads de terceros, cobranza de deudas de terceros, publicidad de enriquecimiento rápido, cannabis/CBD, apuestas y contenidos SHAFT (sexo, odio, alcohol, armas de fuego, tabaco). Algunas categorías, aunque sean legales a nivel estatal, no pueden enviarse por SMS; las empresas pueden recurrir a canales alternativos como el correo electrónico.
T‑Mobile aplica multas de tres niveles Severity‑0 (Sev‑0): mensajes de fraude tipo phishing e ingeniería social: 2 000 USD por suceso; contenidos contrarios a normativas federales o estatales: 1 000 USD por suceso; resto de infracciones comerciales SHAFT: 500 USD por suceso. Además de sanciones por contenido existen otras multas de cumplimiento: envío de SMS sin verificación de titularidad numérica: 10 000 USD; técnicas “snow‑shoeing” para evadir normas 10DLC: 1 000 USD; campañas inactivas generan una cuota de inactividad de 250 USD.
El tráfico se limita por marca. El nivel bajo por defecto es de 2 000 mensajes diarios, existen varios rangos de caudal definidos por puntuaciones crediticias de terceros. Para superar los límites por defecto es necesario someterse a la Revisión Especial de Negocios (SBR), con una tasa de revisión de 500 USD por marca. Una campaña admite hasta 49 números por defecto; si se supera esta cifra se debe solicitar un grupo de números. Casos políticos, organizaciones sin ánimo de lucro y entidades públicas pueden solicitar regímenes especiales de tráfico.
El registro de marca y campaña en TCR constituye un requisito básico. La falta de registro correcto provoca bloqueo de mensajes y sanciones adicionales. En casos graves T‑Mobile puede bloquear de forma permanente el acceso de la marca a su red.
