Los requisitos regulatorios antimonopólicos argentinos y las declaraciones oficiales de la empresa describen la situación actual a corto plazo y los riesgos de integración a mediano y largo plazo de los canales de SMS A2P empresariales tras la adquisición de Movistar por Telecom, constituyendo una referencia para la cooperación transfronteriza en servicios de mensajería.
Aunque la operación de compra ya se cerró, rigen las obligaciones de cortafuegos operativo impuestas por el organismo de competencia ANC y el regulador de comunicaciones ENACOM. Hasta julio de 2026, durante la etapa de transición, los sistemas de Personal y el antiguo Movistar permanecen totalmente separados. Las normas de habilitación A2P, interfaces técnicas SMPP y esquemas tarifarios mayoristas son independientes entre ambos. Los proveedores transfronterizos deben celebrar contratos separados, tramitar registros independientes de códigos cortos en listas blancas y no pueden compartir una única configuración de canal.
Según informaciones del diario argentino La Nación, el COO de la compañía manifestó públicamente que una vez finalizadas todas las desinversiones obligatorias a largo plazo, el grupo prevé integrar totalmente la marca Movistar bajo Personal para operar con una única marca. Una vez concluida la transferencia de los 6 millones de usuarios móviles y los activos de espectro (plazo máximo de 24 meses), existe posibilidad de unificar las redes de soporte, los canales de mensajería empresarial y los precios mayoristas. Si se concreta la integración, los proveedores SVA vigentes deberán reiniciar negociaciones comerciales y registrar nuevos acuerdos, con riesgos de modificación de las reglas y tarifas de los canales.
Las empresas internacionales deben mantener conexiones paralelas con ambos operadores en la actualidad, monitorear continuamente el avance de las desinversiones ordenadas por el regulador y evaluar anticipadamente los costos de ajuste operativo derivados de una posible consolidación de canales.
